Viaje a Cuenca
El fin de semana del 23 y 24 de febrero, el Logroñés jugaba en Cuenca, así que allá nos fuimos con otros amigos de las peñas. La idea estaba muy bien porque nosotros no conocíamos la ciudad, así que además de hacer una de las cosas que más nos gusta, animar a nuestro equipo, podíamos conocer la ciudad, que ya teníamos ganas.
Salimos de Logroño el sábado a las 8 de la mañana. Ir en el bus con las peñas está genial, porque hay muy buen ambiente, se hacen bromas, se cuentan chistes, películas, sorteos.... bueno, ya os podeis imaginar, con la cantidad de horas que cuesta llegar a Cuenca, pudimos hacer casi de todo.
Sergio suele ser siempre el alma del bus, junto con Daniel (que este viaje le cogió gusto a eso del micro....). Aunque las frases del viaje fueron obra de Sergio.... creo que este no se caya ni debajo del agua, pero es muy divertido.
Llegamos a Cuenca sobre las dos de la tarde, después de haber parado en Medinaceli para almorzar. Nos alojábamos en el AC Cuenca, que está a las afueras de la ciuad, justo al lado del centro comercial de Eroski. El hotel está muy bien, yo le saqué algunos fallitos, pero es deformación profesional. Las camas comodísimas, muy silencioso (no se oye nada de las habitaciones contiguas, ni siquiera cuando se están duchando, algo que suele suceder amenudo....), buen trato... en rasgos generales, estaba muy bien. Lo malo es que justo enfrente teníamos una lonja de recambios para el automóvil que se llamaba "Pedro Sanz"... es que ni yéndonos tan lejos nos libramos de este nombre ¿eh?.
Por la tarde nos fuimos a recorrer la ciudad... como ya os he dicho estábamos a las afueras, así que hasta que llegábamos a la catedral, las casas colgadas y demás, nos habíamos atravesado la ciudad entera. Me llamaron mucho la atención los autobuses urbanos, son mucho más pequeños que los de Logroño. Las casas colgadas no las vi mucho, porque solo llegué hasta la mitad del puente ¡¡¡qué vértigo!!! Justo en la catedral estaban un grupo de un pueblo de Cuenca, creo que eran de Villaverde (o algo así) promocionando las fiestas de su pueblo, para que os hagais una idea era algo así como los moros y cristianos de la zona de Alicante... y como daban tiros con pirotecnia y ya sabeis lo que a mi me gusta eso.... pues salí huyendo de la plaza... jajajaja..... La catedral me pareció preciosa, al menos por fuera, porque por dentro no llegué a verla, habrá que planear otro viajecito... Me encantó callejear por toda esas calles que rodeaban la catedral. Y ya como se nos había hecho de noche y estábamos cansados, la de cuestas que tiene Cuenca (si es que Logroño nos tiene muy mal acostumbrados) nos fuimos hacia el hotel. Hicimos unas cuantas paradas técnicas para repostar... jeje... una de ellas en la cafetería del hostal Calderón, la camarera muy simpática, muy limpio el local.... y después paramos en unos cuantos sitios más. Por cierto, me gusta eso de que con la bebida te pongan la tapa, en Logroño no es lo común.
El domingo nos levantamos prontito para desayunar, lo hicimos en la estación de autobuses, muy bien y muy barato, más que nada porque no encontraos nada más abierto. Después nos fuimos a la Ciudad Encantada. Muchísimas curvas, pero me gustó mucho. A pesar de que hubo a gente a la que no le gustó, a mí sí, tengo ganas de volver y espero que ese día haga mejor tiempo, porque nos jarreó desde que llegamos a la cumbre hasta que nos marchamos.
Por la tarde fuimos al partido, empatamos a 3... y no pienso decir nada de los árbitros, sólo que me gustaría que fuesen profesionales para que tuvieran que responder por sus actos, porque todos cometemos errores, pero los médicos también lo hacen y responden por ello.... en el partido sufrí mucho, aunque también me lo pasé bien, salí sin casi sin voz y hoy (un día después) todavía me duele la garganta... creo que voy a tener que ir al logopeda a que me enseñe a gritar sin fastidiarme la garganta. El partido estaba muy abierto y cualquiera de los dos equipos podía haberse llevado los tres puntos, al final se repartieron equitativamente, lo que realmente no nos sirve de mucho porque estamos un poco mal en la clasificación.
De vuelta a Logroño paramos en un área de servicio para cenar, y nos encontramos con los jugadores. El Logroñés lleva mucho tiempo con problemas económicos y con muchos enemigos dentro de nuestra comunidad... hace unos años que parece que el equipo estorba, pero para mí siempre será el único... Si desaparece, yo no me vendo....
Bueno, para quitar el mal sabor de boca que se me acaba de poner... pues eso, que Cuenca me pareció muy bonito, muy chiquitillo, pero bonito. Y la gente de allá fue muy agradable. Ahora me queda pendiente volver otra vez para ver la Catedral por dentro y la Ciudad Encantada tranquilamente, porque lloviendo no se disfruta lo mismo. Por cierto, por primera vez no me mareé en Piqueras ni al ir ni al volver... creo que se lo debo a Gamero que llevaba el MP3 a tope con su voz e iba medio dormida... jejeje...


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Menudo viajecito, la verdad es que la Ciudad Encantada siempre es el típico lugar que ves de pasada antes o después de pasar unos días en Cuenca.
Lo del Logroñes la verdad que es una lastima, para mi es y siempre será uno de los grandes de nuestra Liga... aún recuerdo cuando estaba en primera y la guerra que daba cada jornada en su campo.
Un grande!
si no es por teatro es por fútbol..pero no paras de viajar, qué envidia sana..saludos.
Jeje... di que esa época ya pasó... y ahora ya no viajo tanto.... aunque me encantaría.... nos vemos...