Campi y Micky
Aunque ya lo conté anteriormente en otro post, hago memoria para los que anden despistados.
Yo tenía un diamante mandarín bruno macho precioso, al que llamamos cariñosamente Pancita porque, como todos los pájaros de su especie, duerme apoyado sobre la barriguita. Como estaba solito y era muy sociable decidimos, en diciembre del año pasado, comprarle una hembra, y así fue como Annie llegó a casa (una hembra clásica).
En seguida congeniaron, y a principios de este año decidieron que su amor tenía que ser completado con bebés.... aunque a nosotros la idea no nos motivaba nada, porque teníamos ya, aparte de esta parejita, un canario y dos periquitas (sí, dos hembras, al final resultó que Garfio, aunque me la vendieron como macho, era una hembra).
Nos dijeron que era muy difícil que en una primera puesta sacaran polluelos así que les pusimos un nido al ver la desesperación de Annie cada vez que ponía un huevo en la bandeja y se le rompía.... pues.... el resultado fueron dos preciosas crías, una bruna y la otra clásica:
Con el paso del tiempo, se han hecho adultos, han cambiado todo su plumaje y ya hemos podido sabér qué sexo eran. Así que os los presento a continuación:
En el centro de la foto vemos a Campi, como nacieron el 1 de marzo mientras yo estaba en Marbella viendo el musical de Peter Pan, tenían que llevar nombres relacionados. Junto a ella está Annie, la madre, aunque no lo parezca porque es mucho más pequeña que la hija, pero es que para ser primerizos cebaron a las crias.... Campi es muy graciosa, muy dulce y cariñosa, aunque habitualmente intenta imponer su voluntad sobre Annie, y como es más grande... es la que manda... como veis es una diamantita realmente preciosa....
Y aquí tenéis a Micky con su papá... Micky es el de la izquierda, de color gris, es un macho clásico. Es ligeramente más grande que Panza, pero tiene mucho temperamento.... siempre está intentando imponerse y como el papi no le deja tienen alguna que otra discusión....
Como veis los hicieron preciosos, un macho y una hembra y con los colores cambiados, para distinguirlos perfectamente... Ahora mismo los tenemos separados por sexos en dos jaulas distintas, porque Annie no dejaba de poner huevos y se iba a desgastar.... pero están muy felices, salvo en alguna discusión que otra, y se pasan el día haciéndose carantoñas unos a otras, acicalándose, cantándose... la verdad es que dan muchísima alegría a la casa, pero al ser tantos, a veces resultan realmente escandalosos, pero yo los quiero muchísimo.
Espero que os hayan gustado mis enanos,.... nos vemos


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